De Isla de Mozambique a Zanzibar

7 días más de lo planeado para poder dejar Isla de Mozambique. Durante la última semana en este lugar, cada noche teníamos una conversación para decidir sobre nuestra partida y en esta conversación la decisión era que la largada sería al día siguiente. Por algún buen motivo, siempre se veía postergada. Por suerte teníamos como pié forzado nuestras visas que tenía una duración de 30 días. Cuándo finalmente logramos subirnos a las bicicletas y cruzar el puente de 4 kilometros que conecta la isla con el continente, caímos en la cuenta que la ruta que queríamos seguir hasta dejar Mozambique tenía cerca de 1000 kilómetros y un par de paradas en algunas playas. Itinerario imposible en los 7 días restantes que nos quedaban de visa. Los primero dos días después de dejar la isla, avanzamos 100 kilómetros de regreso por un camino ya recorrido, todo esto para empalmar con la ruta N1 que nos llevaría hacia Tanzania.

Aún cuando decidiéramos irnos directos a la frontera, los días no eran suficientes, así que nos hicimos alado del camino y comenzamos a parar camiones que iban en esa dirección. Después de un par de horas estábamos pasando los 40 grados de calor en una cabina de camión, donde la sensación térmica era muchísimo mayor y compartiendo el reducido espacio con el chófer y 5 personas más. Nos dirigíamos rumbo a Moçimba de Praia, a unos 400 kms. Más que un tema de orgullo, los viajeros en bicicleta evitamos este tipo de situaciones por muchas razones, por un lado siempre es más cómodo la bicicleta, disfrutar la ruta, tener independencia y por otro lado la preocupación de subir las bicicletas y 5 bolsos todos por separados con la idea que en cualquier momento pueden desaparecer o caer de alguna forma.

Después de una noche en Moçimba da Praia, tuvimos un productivo día de pedaleo de 130 kms sobre un camino de tierra y arena compacta hasta la frontera con Tanzania. Pasamos la noche alado de la oficina de inmigración,  al día siguiente timbramos la salida en los pasaportes y fuimos al embarcadero para esperar el ferrie que cruza el río Ruvuma que divide los países de Mozambique y Tanzania.

La carretera sigue todo el tiempo cercana a la costa y separa la frontera de unos 700 kms de Dar es Salaam, la capital de Tanzania. Comenzaba abril y nosotros comenzábamos a avanzar en este país. Este es el mes del año mas lluvioso en esta zona, caen más de 400ml de agua. La suerte estuvo de nuestro lado, tuvimos un par de lluvias fuertes en el camino, pero siempre tuvimos algún techo/árbol donde refugiarnos. Los viajeros evitan esta zona durante las épocas de lluvia, que a juicio personal es un gran momento para recorrerlo, todo está verde y además puedes disfrutar de los precios de la temporada baja.

A mitad de camino nos desviamos 30 kms para visitar las ruinas de Kilwa Mokone, patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Es una pequeña isla frente al continente y que en siglo XVIII fue centro comercial de esclavos hacia Asia, Europa y América. En nuestra guía, el precio figuraba a 1500 tshl (US 1 dolar), cuándo llegamos al lugar nos enteramos que los precios habían cambiado, el último año y habían subido a 27000 tshl y obligaban a hacer las visitas con guias, que por supuesto no estaban incluidos en el precio de la entrada. Finalmente, entre embarcación, entrada, guía, tenías que considerar unos US 40 para hacer la visita. Dimos media vuelta y nos fuimos a la caleta de Kilwa Kivinje, a unos 20 kilometros de ahí, lugar también histórico y menos visitado, que aún conserva ruinas de antiguos edificios árabes. Esa noche salimos a comer y nos encontramos con el increíble mercado nocturno iluminado por los mecheros de cada puesto, que funciona cada día en esa pequeña caleta. Nos dimos un patache de calamares fritos, sopa de pulpo, chapatis, panes fritos y mucho té. No alcazamos a gastar más de un dolar y medio cada uno.

Tres días después estábamos entrando a Dar es Salaam, esquivando autos, micros camiones, gente y sufriendo el estrés que sentimos cada vez que llegamos a una capital. Nuestros planes eran pasar lo más rápido por este lugar y partir apenas tuviéramos la información de las visas para Kenya y Etiopía.

El mismo lunes alcanzamos a hacer todos los tramites citadinos y embarcarnos en el ferrie a Zanibar. En esta isla viven cerca de un millón de habitantes y guarda parte de la importante historia del comercio de especias y esclavos entre África y Asia. En los últimos 500 años esta isla fue gobernada por los árabes, el patrimonio y la herencia es evidente en las mezquitas que encuentras en los laberintos de Stown Town, la ciudad y capital de Zanzibar.

Ahora vamos a Pemba, otra isla del archipiélago de Zanzibar, nos acabamos de subir a un barco de carga y de donde estoy escribiendo este relato. El barco toma toda la noche en llegar a Pemba. Fue una locura subir las bicicletas, con todos los sentidos puestos tuvimos que esquivar a la decenas de “portadores” que se abalanzaban ofreciéndonos ayuda. El barco es enorme y viajan cientos de personas en el, en la planta baja va la carga, pasajeros y una improvisada mezquita que acabo de visitar y donde me encontré con unos 40 musulmanes arrodillados e inclinados dirigidos hacia una pequeña luz al fondo del barco.

3 Comments on "De Isla de Mozambique a Zanzibar"

  1. Angel Beltrán dice:

    Acabo de enterarme de vuestra emocionante aventura!! Qué cosa más increíble el viaje que están haciendo! Les mando un gran abrazo y espero seguir enterándome de sus experiencias en su detallado y entretenido blog.
    Angel

  2. Martín Tugas dice:

    Espectacular; leí el blog y vi vuestras fotos. Que gran viaje! Mucha suerte en lo que sigue de aventura.

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