De Victoria Falls a Lilongwe

En las últimas dos semanas en Botswana los animales nos cambiaron el sueño y nos tenían lo suficientemente nerviosos durante las horas de pedaleo para continuar por otro país donde los animales circulan libremente. A eso hay que agregar lo que significa cruzar por un país donde en todas partes intentan sacarte algo de dinero. Fue por esto que cambiamos nuestros planes iniciales de cruzar hacia el este por Zimbabwe y decidimos hacerlo por Zambia.

Muchos viajeros que encontramos en la ruta, nos habían hablado de la corrupción en que está envuelto Zimbabwe. Robert Mugabe gobierna este país desde 1980. La reforma agraria que aplicó en los 80, y la mala administración de la minería fueron alguno de los factores que provocaron la crisis y la hiperinflación que sufrieron a finales de los 90 y de la que aún no se recuperan. La moneda de cambio hoy es el dólar americano, y solamente existen billetes, así que si te tienen que dar vuelto, puedes elegir una cajetilla de cigarros o cualquier producto que el vendedor tenga a mano.

Cataratas de Victoria

Aún así, hicimos un cruce de 80 kilómetros en Zimbabwe aprovechando que ya teníamos nuestra visas (y que nos había tomado 12 días conseguirlas), desde la frontera con Botswana hasta las Cataratas de Victoria. Alcanzamos a avanzar unos pocos kilómetros para pasar por los famosos controles policiales. Estábamos advertidos de que una vez que entregas tu pasaporte, solo puedes recuperarlo a cambio de unos dólares. Saqué el pasaporte de mi alforja y sujetándolo sin ninguna intención de entregarlo le mostré al policía el timbre que me habían puesto hace un rato en la frontera. Nos comenzaron a preguntar sobre nuestro permiso para circular en bicicleta -no habíamos escuchado que existía, y tengo mis dudas de que así sea-, era evidente que querían sacarnos algo de dinero. No vacilamos un segundo, nos mostramos firmes todo el tiempo y nos dejaron continuar con nuestro pedaleo hacia las cataratas.

Cataratas de Victoria

Estábamos a unos 10 kms de llegar al puente que cruza de Zimbabwe a Zambia y donde se encuentran las Cataratas de Victoria y ya se veía la gigante nube de agua que levanta el viento desde las enormes caídas de agua. Pasamos tres noches en este lugar, una en el lado de Zimbabwe y dos en Zambia. Cada país tiene un pequeño pueblo al lado de la frontera, que transforman este espectáculo natural en un mercado donde los ciclistas cruzan el puente de un país a otro con sus bicicletas cargadas de provisiones.

Frontera entre Zambia y Zimbabwe

Zambia está lejos de ser un destino turístico dentro de África. Los turistas que llegan, solamente visitan las cataratas y siguen sus viajes por otros países del continente. Nos esperaba un cruce de 1200 kilómetros de este a oeste por este país, y como acertadamente nos comentó un alemán en la dirección que vamos cada vez que cruzas una frontera, piensas “wow!, esto sí que es África”. Aldeas de ZambiaDurante todo el trayecto por Zambia, no pasamos más de 30 kilómetros sin ver una villa. La gente está por todas partes, caminando por las carreteras o moviéndose en sus bicicletas de una villa a otra. Los niños cuándo te ven pasar corren hacia ti gritando “Mzungu! Mzungu!” (es la palabra que usan para referirse a los blancos). En los pueblos donde ha llegado la electricidad, la música suena a todo volumen. La carretera es un mercado sin fin donde todos venden el producto de sus cultivos: tomates, cebollas, paltas, mangos, naranjas y plátanos. Cada vez que hacíamos una parada de descanso, pasaban un par de minutos y nos encontrábamos rodeados de niños curiosos por los Mzungus que nos miran como si estuvieran hipnotizados. Para nuestros ojos, todo parece fuera de control, pero que en la vida de los Zambianos fluye en total armonía. Cuando el sol se esconde es como si todo lo que viste nunca hubiera existido o se lo hubiera tragado la tierra. El ruido de las ranas y los grillos se toma la noche. Zambia es sin duda un lugar donde se respira el ritmo del África que nos habíamos imaginado antes de partir este viaje.

Cada vez es más difícil encontrar un lugar solitario donde dormir. Nuestras noches en Zambia se repartieron entre los campos de la misma gente que nos dejaban acampar en sus terrenos o afuera de los consultorios médicos de cada pueblo. Pasamos una noche en el patio de una familia, que más que una casa normal, era una comunidad. El dueño de casa nos presentó a sus tres señoras, sus 25 hijos y los allegados, señoras/maridos e hijos de sus hijos.

Niño camino a Chipata, Zambia

Ciclista Zambiano

Camino a Chipata, Zambia

Hace tres días llegamos a Lilongwe, la capital de Malawi. El caos y la densidad de personas sigue en aumento, cerca del 50% de la población de este país tiene menos de 15 años. Podrán imaginar la cantidad de niños que se ven y se te abalanzan (es lo más cercano a ser un rock star). El verde está por todos partes, los cultivos de maíz, tabaco, la tierra roja y los bosques son una postal fascinante. Ahora partimos a conocer el lago Malawi y hacer un pausado recorrido de norte a sur por sus 500 kms de costa.

Fotos de Zambia

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