¿Tienen miedo a los animales?

-¿Tienen miedo a los animales?- Desde que entramos a Botswana, cada persona que conocimos en la ruta, incluido los policías de frontera, nos hicieron esta pregunta al vernos sobres nuestras bicicletas. En un principio, nuestra respuesta era firme, segura y no daba cabida para el miedo, pero a medida que nos adentrábamos en este país y nos seguían repitiendo la pregunta, nuestra respuesta se alejaba a la que hubiera dado el cazador de cocodrilos.

Nuestro primer destino en este país fue Maun, un pequeño pueblo que se encuentra en el lado sur del Delta del Okavango. Llegamos a Maun después de un fuerte pedaleo de 8 días y 800 kms desde Windhoek, la capital de Namibia. Nos encontramos en este lugar con Martín, un Argentino que conocimos en la costa de Namibia y que lleva 8 meses recorriendo el continente en su moto, habíamos acordado pasar Navidad juntos en Maun y continuar con el rito de asados diarios que habíamos impuesto en nuestro primer encuentro en Namibia.

Recorrimos el Delta del Okavango en mokoro, unos largos y angostos botes tallados en madera y maniobrados con una larga vara que hunden hasta tocar el fondo del río para impulsar y dar dirección a la embarcación. El delta es un laberinto de canales e islas con senderos formadas entre los juncos que los locales han trazado con sus mokoros.

Gracias al río que se abre lugar entre la selva, el delta es el lugar perfecto para disfrutar del paisaje, el agua, los árboles y el rojo atardecer. Los animales recorren cientos de kilómetros todos los inviernos tras las aguas del río okavango. No llegamos en la temporada ideal, pero tuvimos la suerte de poder hacer un increíble y turbulento sobrevuelo en el delta y apreciar la magnitud del lugar. Infinidad de elefantes, hipopótamos, cocodrilos, jirafas e impalas a orillas de los canales.

Dejamos Maun y nos dirigimos hacia Kasane, un turístico pueblo en la frontera noreste de Botswana donde chocan los lìmites de este país con los de Namibia, Zambia y Zimbwawe. Estábamos advertidos que en la ruta de 600 Kms que conecta Maun con Kasane, los elefantes, leones y bufalos transitan libremente y no es necesario tener mucha suerte para verlos. Aquí fue cuando nuestra respuesta a la pregunta obvia, cambió. Ser un ciclista y encontrarse con elefantes, ver cómo se voltean a mirarte moviendo las orejas, lanzando patadas y haciendo un estruendo con sus trompas, te hace entender inmediatamente que tu presencia no les acomoda. El estómago se contrae y lo único que te sale es un “pedalea hueón”, lo único claro en esta situación es que frente a un animal de este tamaño estás en total desventaja. Esta historia se repitió una decena de veces. Finalmente, preocupados por la integridad, parábamos camiones en la ruta y les pedíamos que nos escoltaran mientras dejábamos atrás a nuestros amigos. Una de las noches en esta ruta, nos desviamos del camino unos 6 kms por una huella sin saber con qué nos encontraríamos.

Llegamos a un bebedero natural que, para nuestra calma, contaba con una torre de 5 metros que alguien construyó para observar los animales que llegan a tomar agua al lugar. Decidimos instalarnos a dormir sobre la torre, no fue el mejor sueño que hemos conseguido en este viaje, pero la experiencia de escuchar y ver la silueta de los elefantes, jirafas y búfalos circulando bajo nuestro elevado campamento, fue única. Botswana tiene la concentración más grande de Elefantes de todo África (Pueden confirmar esto con el rey de España). El libre tránsito, la prohibición de casa furtiva y el clima tropical hacen de este país el lugar perfecto para que habiten toda clase de animales. Nos hemos instruido sobre qué hacer en caso de encontrarlos, pero el nerviosismo aún sigue cada vez que entramos en nuestra carpas antes de que oscurezca, sabiendo que los que gobiernan en estos bosques no somos nosotros.

One Comment on "¿Tienen miedo a los animales?"

  1. jose ramos dice:

    los weones secos!
    felicitaciones y toda la buena energía para que sigan adelante!
    cuidao con los piratas de somalía!

Got something to say? Go for it!